Archivo mensual: febrero 2011

¡Empuja la vaca!

El pasado miércoles asistí a un taller de Optimización de RRHH para Pymes en el que Teresa Bañón, nos contaba este cuento para desterrar prácticas antiguas y enfrentarnos a nuevas posibilidades que no habíamos contemplado. Ni que decir tiene que eso sólo fue el inicio de un taller muy interesante y próspero para el debate de algunas prácticas en RRHH en las PYMES, en el que Teresa nos demostró su amplio conocimiento en dichos procesos. Apuntar que este cuento puede aplicarse también a la búsqueda de empleo y a la posibilidad de explorar nuevos horizontes, por aquello de la consabida frase de. “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Un sabio paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió visitarlo.Durante la caminata le habló al aprendiz de la importancia de las visitas, de conocer personas y de las oportunidades de aprendizaje que tenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio,  de sus habitantes, una pareja y tres hijos, malvestidos y sucios viviendo en una pobre casa de madera

Entonces se aproximó al  padre de familia y le preguntó:
– En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí? El señor calmadamente respondió: Amigo mío, nosotros tenemos una vaca que nos da varios litros de leche todos los días.
– Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros alimentos en la ciudad y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo.

El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue. En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó: busca la vaca, llévala al precipicio de allí enfrente y empújala al barranco.El joven espantado vio al maestro y le dijo que la vaca era el medio de subsistencia de aquella familia, pero como no obtuvo respuesta, fue a cumplir la orden. Así que, empujó la vaca por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años.

Un día el joven quiso regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, para pedirles perdón y ayudar. Y así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con una tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.

El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y al llegar, fue recibido por un señor muy simpático, el joven preguntó por la familia que vivía allí hace unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí.

Espantado el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hace algunos años con el maestro. Elogió el lugar y le pregunto al señor (el dueño de la vaca):
– ¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?
El señor entusiasmado le respondió:
– Nosotros teníamos una vaca que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora.

Espero que os guste ¿Habéis empujado a alguna vez a la vaca? (No literalmente…)

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El mejor lugar para trabajar

Curiosamente se habla mucho de competencias, de talento, de habilidades pero poco se habla de mejorar entornos de trabajo para mejorar la productividad, la creatividad y la vinculación de los trabajadores a los proyectos empresariales.

¿Tenéis un entorno así?

¿Cómo os gustaría mejor vuestro lugar de trabajo?

¿Qué mejoras aumentarían vuestra motivación y productividad?

Si trabajas en un entorno bueno, aunque no sea Google, cuéntanos tu experiencia.

 


Foto sí, foto no, foto sí, foto no…

Mira que le he dado vueltas  a este asunto y es pregunta obligada en cada uno de los cursos de orientación laboral y en mi trabajo reestructurando CV.

¿Tengo que poner foto?

¿Todas las fotos valen?

Lo de las fotos es un capítulo aparte en la elaboración de CV, curiosamente en algunos países no se permite usar foto en los CV, se considera un signo de discriminación, cuestión no exenta de razón, cabría pensar que se selecciona a los más guapos, qué tontería ¿verdad?, si esto no pasa nunca…Dejando a un lado mi habitual ironía, a pesar de ser totalmente conciente de que esto pasa, que es un signo de discriminación y que sería conveniente que revisasemos nuestros parámetros a la hora de seleccionar y hacer eco del bonito eslogan de La Bella y la Bestia, donde la belleza está en el corazón… Voy a  hacer algunas puntualizaciones con el tema de las imagen en el CV y en las redes.

 

Cuando empezaba a estudiar RRHH y de esto hace mucho tiempo… se nos comentaba que la foto sólo se incluía cuando era demanda por la oferta en cuestión, o bien, el perfil del puesto requería una buena presencia física. Esto también sería objeto de alguna disquisición en saber exáctamente qué es para la persona que selecciona una buena presencia física.A mi parecer el incluir foto debería ser en función del puesto y sus requerimientos, sigo estando en desacuerdo en basar parte de nuestras percepciones y selecciones en el aspecto físico.

Volviendo al tema, se requería una foto hecha en estudio, en color, con un fondo blanco o en su defecto con un fondo neutro. De hecho en algunos portales de búsqueda de empleo no admiten fondos en las fodos de los candidatos. Por ello, aquellas que habían sido recortadas de una foto  de boda (aprovechando que era la única vez que se ponía el traje…)aquellas que se obtenían de la orla de graduación, algunos aprovechan para poner los apartados del CV del mismo color que la toga, todo un alarde al buen gusto…; aquellas que te habías hecho hace diez años (a veces cuesta reconocerlos cuando llegan a la entrevista…) no eran miradas con buenos ojos.

Esto era hasta ahora, pero qué pasa con las fotos que colgamos en nuestros perfiles profesionales; parece que ya no se impone el blanco impoluto, que se permiten los fondos, que lo prima es una buena expresión y apariencia. Pero esto es así, ¿o se descarta también?. Si uno se pasea por las redes obtendrá diversas fotos de los perfiles: recortadas de eventos, con trajes de boda, pixeladas, en blanco y negro, en color… de mil y una manera.

Por este amplio espectro de posibilidades me lleva a cuestionar la inserción de la foto en el CV y en las redes:

¿Debe ser la misma en ambos?

¿Puedo poner una foto con fondo en mi CV?

¿Tengo que aparecer con traje en mi foto sino me lo pongo nunca?

¿Puedo poner un avatar?

Aparte de estas otras cuestiones yo suelo puntualizar algunos aspectos:

  • Realizar la foto en un estudio profesional, no cuesta demasiado y nos ofrecen un formato digital.
  • Evitar la fotos con escotes pronunciados (no es que me esté volviendo mojigata) porque a veces dan la sensación de ir desnudos; ni tampoco fotografiarse con el torso desnundo en el caso masculino, haberlos haylos…
  • Vale que hay que ofrecer buena cara y maquillarse por aquello de evitar la palidez  de las fotos de estudio, pero no parecer un muestrario de Margaret Astor.
  • Evitar simbolos, camiseta o accesorios que delaten tendencias políticas, sociales….
  • No mimetizarse con el fondo y llevar ropa que haga contraste.

No cuento nada nuevo, pero aún me sorprende en algunos perfiles su imagen… Sinceramente creo que un CV o un perfil es algo más que una cara bonita, que deberíamos empezar a seleccionar en base a competencias y habilidades y no tanto por el aspecto físico.

Si te apetece cuéntanos tu experiencia con las fotos en el CV.